Ayer vi en un documental en Nat Geo Wild la siguiente escena:
Una guepardo caza la cría de una gacela, y regresa a toda prisa, angustiada porque dejó a sus tres cachorros solos.
Irónico... ¿no?
La cría ajena
Mamá guepardo sale,
a sus tres cachorros
cubiertos entre pastizales
deja.
Busca para ellos
el sustento.
En la pradera africana
pastando está la gacela,
ágil, siempre alerta
con el temor
siempre a cuestas,
cuida a su pequeña,
estando siempre despierta.
Detrás de los matorrales
mamá guepardo sale;
paciente, silenciosa
se apresura y captura
a la pequeña criatura,
sin que la madre gacela
intervenir en la captura
pueda.
La madre guepardo,
ya con el alimento
se retira.
Y, de regreso
halló a un cachorro
muerto,
triste encuentro.
Ahora no puede
con la pena,
aunque ella misma,
se comió a una cría
ajena.
sábado, 2 de julio de 2016
Matrimonio en acción
Diálogo entre el esposo y la esposa (De la vida real)
Apoyo
Esposa: -Mi amor, "Yo soy tu apoyo."Esposo:(Cantando) - Peeero lo dudoo...
Mejor quédate como estás
Esposa: (Le dice varias veces) -Mi amor, saca la carne del refrigerador, por favor.
Esposo: (Responde cada vez) - Ahorita la saco.
Esposa: (Con picardía) - Mi amor, si tú fueras la esposa, no serías sumiso ni obediente, pues cada vez tú dices "Ahorita" y te quedas sentado.
Esposo:(Riendo) -Y si tú fueras el esposo, entonces aquí no se hiciera nada porque yo voy al banco, pago la luz, voy al supermercado y... y... y... Así que, mejor quédate como estás.
viernes, 1 de julio de 2016
El amor en la literatura
La insatisfacción: Camino al desastre
parte 1.
Antes de casarse, Emma había creído estar enamorada; pero como la felicidad que esperaba de aquel amor no había hecho su aparición, pensó que se había equivocado. Y se preguntaba intrigada qué es lo que había que entender concretamente en la vida por palabras como dicha, pasión y ebriedad que le habían parecido tan maravillosas en los libros.
Madame Bovary
( Gustave Flaubert)
Desde niñas comenzamos a soñar con la vida de la princesa y el príncipe azul. Pero olvidadamos que en algunas de estas historias siempre hay una madrastra, hermanastras o una bruja...
Previo al matrimonio vivimos la etapa de la ilusión. Al casarnos entramos a la realidad, que sí está llena de dicha y pasión, pero que aveces no podemos ver porque queremos seguir soñando con el mundo falso de la felicidad, sin entender que a la verdadera felicidad, Dios le llama CONTENTAMIENTO en su palabra.
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