Ami, Ani y Ali
Ali no podía comprender cómo cambió todo así tan de repente.
-
Gracias a nuestro amado Dios que nos recoge.
–Pensaba.
En completa soledad, Ali meditaba en que
sus amigas realmente no fueron sus amigas, sino sólo compañeras de trabajo:
-Los amigos van más allá del
tiempo y el espacio. Los compañeros no tienen ni siquiera tiempo para moverse
en el espacio. – Reflexionaba Ali en su interior.
Ali se sentía decepcionada al
igual que el salmista del salmo 55, y con el corazón adolorido porque una
íntima amiga la había defraudado.
Juntas comunicaban sus secretos.
De consejerías, tardes de piscina
y camaradería… Todo cambió a formalismos, distanciamientos e indiferencias.
Sólo ella veía el cambio, y nadie más.
Cuando en su conmoción y asombro
intentó hablar con Ami para expresarle su dolor por el distanciamiento que de
un tiempo acá había tenido Ani, su respuesta fue la siguiente:
-
Ahora no Ali, hablaremos luego.
Ami también había cambiado. Ya no
tenía tiempo para Ali, que siempre tuvo tiempo para ella.
AHM
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